lunes, 20 de mayo de 2024

En el Este Vertederos al aire libre amenazan la salud de munícipes en sector Punta Pescadera



 SAN PEDRO DE MACORÍS. El cúmulo de basura en distintas calles del barrio Punta Pescadora y en grandes extensiones de terreno de ese sector se ha convertido en un problema que amenaza la salud de los residentes en San Pedro de Macorís. Raymon Mejía, residente en el lugar, sostuvo que desde la entrada principal, en las proximidades de la estación de expendio de combustible, así como en grandes extensiones de terrenos en la comunidad, se han convertido en espacios donde personas de otros sectores depositan desechos sólidos, afectando a los residentes de la zona. Mejía señaló que en esos lugares se lanzan animales muertos, los cuales expiden malos olores al entrar en estado de descomposición.

Además, personas desaprensivas prenden fuego a la basura, lo que genera una gran humareda que invade todo el sector. «Con frecuencia, tenemos que llamar a los bomberos para que vengan a sofocar estos incendios porque las personas con problemas respiratorios no soportan la humareda, ya que se convierte en una gran contaminación», afirmó Mejía.

Los vecinos de la zona también señalaron que muchos de ellos se ven en la necesidad de colocar la basura en la calle, porque los camiones encargados de retirarla no pasan de manera continua. Destacaron que esta problemática lleva mucho tiempo afectando al sector, sin que las autoridades municipales implementen alguna estrategia para solucionarla.

“Aquí, por donde quiera que usted mire, va a ver basura acumulada, que produce malos olores, imposibilitando que alguien esté tranquilo. Si se va por esa sabana que da al sector que pertenece a los Vicini, puede ver que ahí llevan alambres para quemarlos, y esa humareda nos arropa cada día”, sostuvo Fernando Ortiz.

Ortiz destacó que en los terrenos donde se tiene planeado levantar un proyecto habitacional se tira todo tipo de desperdicio, por lo que hizo un llamado al alcalde para intervenir ante esta situación. Además, mencionó que otro de los problemas que afecta al sector son las malas condiciones de muchas de sus calles, y que cuando acuden a las autoridades solo reciben promesas, pero la solución nunca llega.

Internos de CCR 11 transforman su futuro con oficios fructíferos y apoyo comunitario



 SAN PEDRO DE MACORÍS. Diversas historias se extraen de los internos que cumplen condena en el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR 11). Muchos están cumpliendo una medida de coerción, otros con condenas definitivas que van desde los 5 hasta los 30 años. Un gran número de ellos dicen estar arrepentidos del error cometido.

Sin embargo, su situación no les impide participar en actividades productivas dentro del centro de reclusión. Entre las actividades que desarrollan se encuentran la ebanistería, la reparación de equipos eléctricos, la desabolladura y pintura, y la zapatería. Para desarrollar estas labores productivas, las autoridades que administran los centros han diseñado una estrategia. Esta busca que, cuando los internos cumplan su condena, puedan reinsertarse en la sociedad y abandonar así la vida que llevaban antes de ser apresados por violación a las leyes del país.

APOYO DEL CABILDO Raymundo Ortiz, alcalde del municipio de San Pedro de Macorís, es una de esas autoridades que se ha acercado al Centro de Corrección y ación. Su objetivo es brindar apoyo a esas personas que están dispuestas a trabajar por su reinserción en la sociedad una vez cumplida su pena. Entiende que esa es la forma de brindar mayor seguridad a la población.

Si los internos aprenden un oficio mientras cumplen su condena, a la hora de su salida tendrán una oportunidad de insertarse en el mercado laboral, ya sea como pequeños emprendedores o en una empresa establecida. Filin Núñez lleva 25 años de reclusión y se ha convertido en un excelente técnico en reparación de equipos electrónicos. La alcaldía de San Pedro de Macorís lo utiliza para la reparación de lámparas, computadoras y tabletas.

Dice que le falló a la sociedad, pero el tiempo que lleva en reclusión ha sido suficiente para merecer una segunda oportunidad. Está dispuesto a trabajar en el oficio que domina muy bien: la electrónica. Los internos también construyen ataúdes que se utilizan en las funerarias del pueblo, pertenecientes a la alcaldía de la ciudad. Además, fabrican zapatos y sandalias que venden cada domingo a las personas que van a visitar a sus familiares en prisión.

AGRADECIMIENTO

Víctor Alonso Alcántara Adames es el encargado del centro. Mostró su agradecimiento a las autoridades de la provincia por acercarse a ellos para desarrollar estos programas que benefician a los reclusos y a la sociedad. Entiende que, si logran reinsertar a los internos a la sociedad cuando hayan cumplido sus penas, la población estará más segura y con mayor tranquilidad. «Si dejamos a estas personas en el abandono y no contribuimos con ellos para que avancen, no estamos jugando nuestro papel. Por tal razón, tenemos que ayudar para que cambien y, cuando salgan de aquí, podamos vivir todos con mayor seguridad», sostuvo Alcántara Adames. Agradeció al alcalde Raymundo Ortiz por el apoyo brindado, así como al director Regional de Educación 05, Isidro Santana.

A través de educación, Santana desarrolla acciones educativas en el recinto. Alcántara Adames pidió además a los distintos alcaldes y otras autoridades acercarse a ellos para desarrollar acciones en beneficio de los privados de libertad

Fuente periódico El Tiempo