La DGA con sus nuevos avances, desafíos, planes y oportunidades para la Administración Tributaria Dominicana. Con la Nueva Ley de Aduanas 168-21 que influye significativamente en la región. Constituye un importante pilar para consolidar a RD como un Hub Logístico Regional. Esta Ley conceptualiza los términos Centros Logísticos, Depósitos o Centro de Operación Logístico, Empresas Operadoras de Centro Logístico, Logística, Sistema de Comunidad Logística, que anteriormente se encontraban en un reglamento.
Incorpora la figura de los operadores logísticos como operadores aduaneros, es decir aquellos que realizan habitualmente actividades vinculadas a operaciones aduaneras. Prevé el plazo de un año para que las mercancías puedan permanecer en tránsito en el país, con plazo adicional de 15 días para su reembarque. Anteriormente el plazo máximo era de 75 días.
Esta nueva ley está orientada a fomentar una cultura exportadora a las MiPymes, ya que regula y transparenta de manera clara y ordenada el proceso de exportación de mercancías, establece regímenes aduaneros de incentivos a la exportación, simplifica y facilita todo el proceso de despacho de mercancías, y crea el Operador Económico Simplificado orientado a las Mipymeslo que brinda mayor seguridad jurídica, confianza y transparencia en sus operaciones.
La ley aduanera establece que los Impuestos Generales de Importación y Exportación y las demás leyes y ordenamientos aplicables, regulan la entrada y la salida al y del territorio nacional de mercancías y de los medios en que se transportan o conducen, el despacho aduanero y los hechos o actos que deriven de éste o de dicha actividad. La automatización de 78 servicios, que, a su vez, han desembocado en mayor control y en facilitación de comercio. Con esta facilidad del comercio, la recaudación, también, llega, se trata de simplificar todos los procesos que se puedan simplificar, para que el contribuyente pueda hacer sus operaciones de manera remota y manera sencilla.
Para mejorar el nivel de vida y aliviar las presiones fiscales, los gobiernos deben tomar medidas decisivas que fortalezcan el crecimiento económico y racionalicen el gasto público. El uso inteligente de los recursos públicos eficiente y bien asignado puede estimular el crecimiento económico. Redirigir el gasto público hacia las infraestructuras, la educación, la salud, y la investigación y el desarrollo, sin aumentar el gasto total, puede generar importantes aumentos del producto. La eliminación de las brechas de eficiencia puede amplificar estos resultados positivos y, para ello, las reformas orientadas al fortalecimiento institucional resultan ser la estrategia más eficaz. El análisis se basa en nuevos conjuntos de datos de alcance mundial y longitudinal sobre eficiencia y rigidez del gasto público. En síntesis el crecimiento sostenido requiere de una reestructuración de la estructura del ecosistema de los ingresos y los gastos, partiendo de una armonización lógica y objetiva.
El autor es: MBA, CPA, O&M.

