
A través de un agrónomo amigo, Manuel logró llegar hasta donde Héctor Jiménez, propietario de unas tierras "inservibles" en Cabeza de Toro, Montecristi, y convencerlo de que esa, la tierra suya, era la tierra que él andaba buscando para producir alcaparras. "¿Alcaparra dijo usted?", le devolvió Héctor, con esa extraordinaria inteligencia del campesino dominicano, "no hay problema, métale machete", y así se selló la alianza entre Héctor, el humildísimo propietario de unas tierritas en Montecristi y el agroempresario Manuel y sus socios de la Cooperativa de Zafarraya.
¡Qué bien!

Quien de verdad los unió fue la política de Danilo Medina de democratizar el crédito solidario a los productores del campo dominicano. El 20 de enero de 2013, el presidente de la República, sereunió con los directivos de la Cooperativa Unión Agropecuaria de Zafarraya; conoció, entre otros, el proyecto de las alcaparras en Montecristi y dispuso que el FEDA le facilitara para emprender la siembra el financiamiento necesario a una tasa de interés anual de 5% y 18 meses de gracia.

Héctor se confiesa feliz. Dice:"A todo el que pueda sembrar 10 o 12 tareas de esto (alcaparras) ya tiene el sustento de su familia mientras vida tenga".
No hay comentarios:
Publicar un comentario