sábado, 13 de noviembre de 2021

La disrupción, tendencia administrativa y de negocios



Por: Lic. Julio César Concepción Rodríguez, MBA.


El momento de incertidumbre que está viviendo el mundo ante la crisis global producida por la pandemia del Covid19, iniciando por la parte sanitaria y que por naturaleza arrastra a los demás sectores y acciones que estructuran el esqueleto de la cotidianidad del diario vivir, muy especialmente el sector económico/productivo. Se hace necesario recurrir a la finanza/economía disruptiva, de modo que se pueda incursionar en el mundo de los cambios y transformación efectiva de una buena forma de hacer negocios, con nuevo enfoque de expansión y sostenibilidad. Se hace necesario entonces recurrir a la disrupción como una alternativa de interrupción o rotura con la manera tradicional de ejecutar algo.

Esta ha sido utilizada mayormente en las áreas tecnológicas y de negocios para referirse a la introducción de nuevos procesos, métodos o productos que cambian la forma en la que tradicionalmente se han venido realizando las acciones.  La disrupción también implica que aquello que estaba antes se vuelve obsoleto, dado que no está adecuado a los nuevos escenarios de negocios o consumo. Agregando valor al o los sectores a los que están dirigidos. Es una tendencia que data desde el año 1995 acuñada por la escuela de negocios de Harvard, que ha transformado la gestión empresarial. Para referirse a la transformación de los modelos de negocios y el valor de la conexión a través de la tecnología y la innovación empresarial.

Para referirse a la transformación de los modelos de negocios y el valor de la conexión a través de la tecnología y la innovación empresarial. El ritmo acelerado del cambio tecnológico y su tendencia a tocar áreas tradicionalmente no relacionadas con el mundo tecnológico, ha ido cobrando una dinámica sin precedentes, hasta el punto que, en poco más de dos décadas el término ya abarca más allá de la tecnología e innovación, penetrando en el mundo de los negocios y de la sociedad en su conjunto.


La forma en que una empresa se relaciona con sus clientes, y como transforma su modelo de negocio o cómo lleva a cabo ciertas funciones de forma heterogénea. Pero en el fondo  la disrupción se relaciona con la velocidad,  lo que contrasta con las pautas de comportamientos tradicionales. Cuando se disponía de más tiempo para introducir cambios de cualquier tipo, ha variado el panorama sustancialmente. Los avances tecnológicos, la intensidad de la competencia y la velocidad para adaptarse a estos cambios, es hoy mucho mayor, y por tanto, otro elemento que forma parte de la disrupción, es la importancia, que está cobrando el cliente o el usuario a la hora de ser protagonista o elemento inductor de estos cambios en el poder del negocio. Parte de la disrupción estriba en que el usuario adquiere más poder en su relación con las compañías y/o con las empresas así como una serie de exigencias y cambios determinados. 

Con carácter universal, las organizaciones deberán incrementar su relación con los clientes y con los usuarios de productos y  servicios. Eso les demandará ser más flexibles, cambiar puntos de vista sobre ideas generalmente aceptadas, como cuál es el comportamiento de un consumidor, de un cliente en relación con los productos, además de exigirles sobre todo, una mayor apertura a la hora de capturar información en mayor proporción de manera más frecuente y analizarla sin prejuicios. Esta información deberá analizarse con política de puertas y mente abierta, aceptando que las cosas no tienen nada de obvio como en el pasado, ya que puede haber un segmento de clientes que piense en una cosa, mientras otro lo hará en otra. Aceptar que puede haber información diferente a las convencionales, mezclas de enfoques o de planteamientos referentes a las diferentes gamas de productos y servicios.

Los variables criterios de fraccionamiento, un mirar más hacia otras instituciones estar alerta de la competencia enterarse de qué  está ocurriendo en otras industrias. Pero no es exactamente una comparación  competitiva que se enfoca en competidores, consistente en tomar como referencia a los mejores y adaptar sus métodos, y que contemple qué está ocurriendo en otros sectores en relación con los clientes y de qué manera puede aprovechar esa información para aplicarla en su propia organización, y así poder prevenir y saber qué ocurrirá en el futuro inmediato en su sector. 

El impacto estará relacionado fundamentalmente con trabajar más con los clientes y consumidores, Si proporcionamos más poder al usuario en algunas  colocaciones,  el punto clave sería la evolución hacia una empresa orientada  a la mejora continua de su relación con los clientes. Pero  no sólo deberá estar ajustada al cliente, sino que se deberá  obligada a tramitar y analizar información y datos tanto cuantitativos como cualitativos, y hacer el mejor esfuerzo de entender al cliente por encima de todo. Puede existir la probabilidad, que el cliente no sepa con claridad que quiere o bien puede que por diversas razones no esté siendo sincero ocultando la verdad. Entonces las compañías deben enfocarse en él para así capturar toda la información posible, y pasarla por el proceso de análisis, a través de medidores y/o indicadores de su comportamiento y de consultas con terceros que nos puedan proporcionar información de su comportamiento.  

Estas acciones exigen un cierto cambio cultural, de acuerdo, con lo que significa que creamos que nos dice el cliente, pero también resulta de gran importancia estar en condiciones de procesar esa información adecuadamente  de modo que nos permita separar lo que tiene valor de lo que no lo tiene, no sólo reaccionar con la información adquirida de las diferentes fuentes en las que también figura el cliente, sino que esta nos  permitirá intentar anticiparnos a sus deseos. Una sociedad debe mantenerse   constantemente deliberando y evaluando temas concernientes a su cartera de clientes y potenciales, que es lo que demandarían. En este sentido, intentar conseguir profundizar y entender el negocio del cliente, la necesidad del consumidor, tanto como ellos mismos  o un poco más.  Por eso, siempre estará presente el reto de verificar si estamos trabajando con información fraccionada e inexacta.

Y de cara al futuro, la tendencias es el tema de la inteligencia artificial en el ámbito empresarial, está clara la evolución aunque cada vez más veremos el uso y la aplicación de tecnologías y de la inteligencia artificial. Pero también  la tendencia de  aparición de micro-servicios, enfocando la mirada hacia el futuro y considerando la velocidad y de los indicadores de crecimiento al cambio a que está sometido todo el ecosistema tecnológico, pero es bastante claro que la tecnología es una realidad cada vez más frecuentemente y se amplía su aplicación, con mayores capacidades y se abre un raudal de  oportunidades a la transformación digital. Esta  innovación reformará por completo la forma de ofertar los servicios en las organizaciones, pero para ello será a necesario utilizar los recursos que se tengan disponibles, tanto humanos como económicos. Esta  transformación debe tener como objetivo hacer copartícipe a la ciudadanía de la identificación de servicios necesarios, forma de construirlos y hacerlos accesibles, produciéndose así la innovación social cuya finalidad primordial es compartir la gestión con la ciudadanía. La innovación disruptiva, es socialmente necesaria y así lo dictan los cambios globales que se están produciendo en todos los órdenes.


No hay comentarios: