lunes, 30 de marzo de 2026

Mercados del Este colapsan entre basura y aguas negras, mientras los alcaldes callan





LA ROMANA. La insalubridad, el desorden y el deterioro de la infraestructura se han convertido en la constante en la mayoría de los mercados municipales de la región Este del país, afectando directamente a comerciantes y clientes que dependen diariamente de estos espacios.
A pesar de la gravedad de la situación, ninguno de los alcaldes de las provincias de La Romana, San Pedro de Macorís y El Seibo quiso referirse al tema, luego de una inspección realizada por periodistas de este medio.


EN LA ROMANA
Al referirse a las condiciones en que opera el mercado municipal de esta ciudad, muchos comerciantes y clientes lo comparan con una pocilga. Aunque pudiera parecer una exageración, la realidad que se vive en el lugar supera cualquier comparación.
Comerciantes y clientes aseguran no saber a quién acudir para exigir soluciones.

Denuncian que la insalubridad, el caos y el desorden dominan el entorno: basura acumulada, presencia constante de moscas, malos olores y un ambiente que pone en riesgo la salud de quienes allí laboran o compran.


A esto se suma la falta de iluminación, la ausencia de vigilancia policial permanente y el desorden en el tránsito. También denuncian el vertido de desechos de las polleras en contenes y cloacas colapsadas, lo que genera aguas negras estancadas que agravan aún más la situación sanitaria.


Un vendedor de una pollera cercana al depósito de basura expresó su desconcierto ante el estado del mercado, señalando que todos los comerciantes pagan diariamente sus cuotas al ayuntamiento, sin ver resultados en el mantenimiento del lugar.


Indicó que, aunque a finales del pasado año se realizaron trabajos de limpieza y construcción de filtrantes, estos se han obstruido desde enero por falta de mantenimiento, acumulando aguas fétidas y lodo que dificultan tanto la respiración como el tránsito.


Sobre esta problemática también se pronunció el comerciante Miguel Antonio del Rosario, quien ha dedicado toda su vida al mercado. Relató que comenzó a trabajar allí desde los siete años junto a su padre, cuando el mercado aún operaba en el centro de la ciudad, y que nunca había visto un nivel de deterioro como el actual.


Del Rosario afirmó que la situación ha impactado negativamente sus ventas, ya que muchos clientes evitan acudir al lugar por las condiciones insalubres. Asimismo, planteó que una mejor organización en las entradas permitiría cobrar una tarifa a los vehículos, como ocurre en Santo Domingo, y utilizar esos recursos para mejorar la limpieza y el mantenimiento.


También sugirió retomar los pabellones abandonados desde hace años para ampliar los espacios destinados a los comerciantes. “La gente viene porque no tiene otra opción. Aquí hay días en que no se puede estar por el mal olor, pero uno tiene que aguantar porque de esto vivimos”, expresó.


Resaltó que diversas autoridades han visitado el mercado y prometido soluciones, incluso iniciando algunas mejoras el pasado año, pero denunció que todo ha vuelto al mismo estado de abandono.


PÉSIMAS CALLES Y OTRAS ANOMALÍAS
A la problemática sanitaria se suma el grave deterioro de las calles internas y sus alrededores. Comerciantes y clientes deben desenvolverse entre lodo, aguas estancadas y polvo, lo que genera incomodidad y riesgos constantes.


Las vías cercanas a los almacenes y polleras, especialmente en la zona norte, están prácticamente intransitables. Así lo asegura Juana, conocida como “La Platanera”, quien diariamente debe caminar desde su hogar hasta su puesto de venta atravesando estas condiciones.


Tanto ella como un motoconchista que trabaja en el área cuestionan la ausencia de respuestas por parte de las autoridades municipales. Se preguntan qué se hace con los recursos del ayuntamiento, ya que no perciben mejoras en la infraestructura.
Ambos coinciden en que no es una tarea compleja acondicionar las calles con equipos adecuados y materiales básicos como caliche para mejorar el tránsito.


Otro comerciante denunció que el actual alcalde prometió asfaltar al menos cinco calles del mercado, compromiso que hasta la fecha no ha sido cumplido.


La situación se agrava durante las lluvias, cuando el agua de las vías principales penetra al mercado y, debido a la falta de drenaje eficiente, se acumula formando lodo y generando malos olores constantes.
Las calles que conducen al vertedero también presentan un estado crítico, con presencia de maleza, lodo y aguas contaminadas provenientes de las polleras.


El desplazamiento dentro del mercado continúa siendo un desafío tanto para peatones como para conductores. La descarga de mercancías por parte de camiones de gran tamaño no ocupa las vías, generando congestionamiento y dificultando el acceso a los distintos puntos de venta.


Esta situación, lejos de mejorar con el tiempo, se ha agravado, convirtiendo el tránsito interno en una verdadera odisea para quienes frecuentan el lugar.


SANTA CRUZ DE EL SEIBO
Condiciones similares se observan en el mercado municipal de Santa Cruz de El Seibo, donde el deterioro de la infraestructura es evidente. Imágenes recientes muestran aceras y contenes agrietados, con hundimientos que dificultan el tránsito.
Además, se registra la presencia constante de aguas residuales estancadas en las cunetas, generando malos olores y un ambiente propicio para la proliferación de bacterias e insectos.


Los drenajes están obstruidos por basura, lodo y escombros, impidiendo el flujo adecuado del agua. En algunos puntos, las cunetas están destruidas, lo que agrava la acumulación de líquidos contaminados en plena vía pública.


Otro elemento preocupante es la aparente fuga de agua desde tuberías cercanas, lo que incrementa la humedad y acelera el deterioro del concreto, que ya presenta desgaste severo y roturas peligrosas.


Comerciantes y ciudadanos aseguran que estas condiciones afectan tanto la imagen del mercado como la salud de quienes lo utilizan, por lo que hacen un llamado urgente a las autoridades municipales para intervenir el lugar con trabajos de saneamiento y rehabilitación.


SAN PEDRO DE MACORÍS
En San Pedro de Macorís, los comerciantes del mercado municipal también denuncian el avanzado deterioro de la infraestructura y los problemas de insalubridad que enfrentan a diario.


El presidente de la Asociación de Comerciantes, Valeriano de la Cruz, señaló que las condiciones son cada vez más críticas debido a la falta de intervención de las autoridades. Entre los principales problemas mencionó la deficiente recolección de basura, los malos olores, la ocupación desorganizada de espacios y la ausencia de baños públicos.


“Ya no sabemos qué decir. Vienen, anuncian soluciones, pero no hacen nada”, expresó, calificando el mercado como un espacio abandonado. De su parte, el comerciante Celestino Santana Natera denunció filtraciones en los techos que empeoran durante las lluvias.


“Aquí escampa afuera y llueve adentro. Podemos pasar hasta 15 días con agua dentro del mercado”, afirmó. Indicó que, pese a las constantes visitas de autoridades, no se han ejecutado soluciones concretas, quedando en promesas la reparación del techado.


En el municipio de Consuelo, también perteneciente a esta provincia, los comerciantes enfrentan problemas similares, agravados por la falta de espacio y el deterioro de las instalaciones.
Aunque desde hace años se ha prometido la construcción de un nuevo mercado, los trabajos no han iniciado, lo que mantiene la incertidumbre entre los vendedores.


Ambos casos reflejan la urgente necesidad de intervención por parte de las autoridades municipales, para garantizar condiciones dignas, salubres y seguras en estos importantes centros de comercio de la región Este.



No hay comentarios: