Por: Jesús Sánchez
SAN PEDRO DE MACORÍS. La economía informal continúa siendo una de las principales fuentes de sustento para miles de familias en la República Dominicana, una realidad que también se refleja en esta provincia, donde gran parte de la población depende de actividades como la conducción de motores (conchar), las ventas ambulantes y pequeños negocios para generar ingresos diarios.
En calles, avenidas y barrios de San Pedro, es común observar distintas actividades económicas que operan fuera del sistema formal.
Desde ventas de frutas, jugos naturales y alimentos preparados hasta servicios de transporte en motocicletas, estas labores representan para muchas personas la única alternativa de trabajo ante la escasez de empleos formales.
El dirigente comercial Ricardo Rosario explicó que la informalidad laboral en el país ronda cerca del 55 %, una cifra que, aunque ha mostrado algunas mejoras en los últimos años, sigue siendo alta y representa uno de los principales desafíos para el desarrollo económico.
Rosario señaló que uno de los principales obstáculos para que los pequeños negocios puedan formalizarse es el costo que implica cumplir con los requisitos legales y tributarios establecidos por el Estado. Indicó que muchos comerciantes consideran que estos gastos superan las posibilidades reales de sus negocios.
EL ÁREA DEL TRANSPORTE
La informalidad también tiene una fuerte presencia en el sector del transporte en motocicletas.
El presidente de la asociación de motoconchistas, Francisco Berroa, explicó que la entidad que dirige cuenta con más de 500 miembros que dependen del trabajo diario para sostener a sus familias.
Berroa indicó que, aunque han realizado gestiones para obtener apoyo gubernamental, la ayuda que recibe el sector sigue siendo limitada. Explicó que lograron obtener 365 subsidios de combustible para motoconchistas afiliados, quienes reciben mil pesos mensuales de gasolina a través de la tarjeta del programa Supérate.
“El motoconchista vive del día a día. Si llueve no monta pasajeros y si la motocicleta se daña tampoco puede trabajar. Hay días que se hacen 700 u 800 pesos y otros días no se hace nada”, expresó el dirigente del sector.
En la ciudad también opera otra organización de motoconchistas conocida como Asomuto, que agrupa a más de mil miembros, además de numerosos conductores que trabajan de manera independiente sin pertenecer a ninguna asociación.
A esta realidad se suman los vendedores ambulantes, quienes forman parte importante del movimiento económico cotidiano. Entre ellos se encuentra Onelsy Pérez Peralta, quien lleva seis años dedicándose a la venta de cocos en la vía pública.
POSICIÓN DE EXPERTO EN
ECONOMÍA
El experto en asuntos económicos y comercio Fello Santana explicó que los negocios informales tienen un impacto importante en la economía local, debido a que al no estar regulados no pagan impuestos ni realizan aportes al sistema de seguridad social.
Santana señaló que esta situación provoca que miles de trabajadores no puedan acceder a beneficios como seguro médico, pensiones o financiamiento para hacer crecer sus negocios, lo que mantiene a muchas familias en condiciones económicas vulnerables.
Finalmente, recomendó a los pequeños comerciantes informarse sobre los incentivos fiscales disponibles, capacitarse y aprovechar programas de formación como los que ofrece el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional para facilitar su transición hacia la formalidad y fortalecer la sostenibilidad de sus emprendimientos.

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