martes, 9 de junio de 2026

Aguas acumuladas afectan entorno de dos centros educativos en San Pedro


SAN PEDRO DE MACORÍS. Residentes de los sectores Plan Porvenir y 30 de Mayo, en esta provincia, denunciaron la persistente acumulación de aguas residuales en la intersección de la avenida Francisco Alberto Caamaño con la calle Porvenir, situación que aseguran ha generado contaminación ambiental, malos olores y preocupación por los posibles riesgos para la salud de cientos de familias y estudiantes que diariamente transitan por la zona.

Los comunitarios explicaron que el problema se registra desde hace varios meses y que las aguas permanecen estancadas de manera constante frente a varias viviendas, convirtiéndose en un foco de contaminación que afecta la calidad de vida de los moradores.

Indicaron que en el lugar confluyen aguas provenientes del alcantarillado sanitario, del sistema pluvial y de un centro de lavado de vehículos que descarga sus aguas hacia los contenes, lo que provoca la formación de grandes charcos y la emanación de fuertes olores.

Uno de los puntos más afectados se encuentra en las proximidades del Liceo Gastón Fernando Deligne, donde estudiantes, docentes y transeúntes deben desplazarse diariamente entre las aguas acumuladas. La situación también impacta a los alumnos de la Escuela Padre Julio Sillas Navarro, ubicada en las cercanías.

Los residentes manifestaron que las condiciones se agravan durante las lluvias, cuando el volumen de agua aumenta y se extiende hacia otras áreas del sector, dificultando el tránsito peatonal y vehicular.

Máximo de la Cruz, residente en la calle Porvenir, expresó su preocupación por la falta de respuesta de las autoridades ante una problemática que, según afirmó, ha sido reportada en numerosas ocasiones.

«Hemos realizado denuncias en varias oportunidades y hasta el momento ni el Ayuntamiento ni el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA) han acudido a resolver esta situación», manifestó.

Los comunitarios señalaron que el estancamiento de aguas residuales representa un riesgo para la salud pública debido a la proliferación de malos olores, insectos y posibles focos de enfermedades.

Ante esta realidad, hicieron un llamado a las autoridades municipales y a los organismos competentes para que intervengan la zona y ejecuten los trabajos necesarios que permitan corregir el problema, garantizando así mejores condiciones sanitarias para los residentes y la comunidad educativa de ambos sectores.