HIGÜEY. La prórroga de seis meses otorgada por la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) para que las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) completen la implementación de la facturación electrónica continúa generando preocupación, expectativas y procesos de adaptación entre comerciantes y empresarios de Higüey y San Pedro de Macorís, quienes aseguran que las limitaciones tecnológicas, los costos económicos y la falta de capacitación dificultan la transición al nuevo sistema digital, cuya extensión comenzó a aplicarse automáticamente desde el 15 de mayo de 2026.
Sin embargo, la medida mantiene en proceso de adaptación a comerciantes, empresarios, contadores y propietarios de pequeños negocios en Higüey y San Pedro de Macorís, donde muchos esperan que todavía existen importantes obstáculos para adecuarse plenamente al sistema.
Durante entrevistas realizadas a empresarios y especialistas del área financiera y tributaria, varios coincidieron en que, aunque la facturación electrónica representa un avance para la modernización fiscal y el control tributario, numerosos negocios pequeños aún enfrentan limitaciones tecnológicas, económicas y de capacitación.
Isabel Castro, gerente de una empresa, explicó que actualmente se encuentran en proceso de preparación para implementar correctamente el sistema y que han tenido que buscar asesoría profesional y apoyo técnico para cumplir con los requisitos establecidos por la DGII.
Indicó que la adaptación representa un reto significativo, especialmente para pequeñas y medianas empresas que requieren más tiempo, capacitación y recursos tecnológicos. “Entendemos que algunos pequeños negocios podrían enfrentar dificultades por limitaciones económicas, desconocimiento tecnológico o falta de asesoría”, expresó.
De igual manera, Víctor Martínez e Iris Rijo, representantes de un rancho en Higüey, manifestaron que mantener organizados los documentos y adaptarse al nuevo sistema ha requerido tiempo y esfuerzo, además de reconocer que el proceso puede resultar complejo para negocios que todavía operan de manera manual.
“Hay negocios pequeños que no están acostumbrados a trabajar con sistemas digitales y eso hace más difícil el proceso”, señalaron.
Mientras tanto, Jeremy Morales Sánchez, miembro de un almacén, indicó que uno de los principales inconvenientes son los altos costos de implementación de los programas de facturación electrónica y los gastos mensuales relacionados con archivos XML y otros servicios tecnológicos.
Explicó que, aunque poseen computadoras y sistemas básicos de facturación, muchos pequeños comerciantes no cuentan con la capacidad económica para adaptarse rápidamente al nuevo modelo. “Este tipo de cambios significa más gastos y más procesos para los pequeños negocios”, sostuvo Sánchez.
ASESORES
Sobre el tema, la asesora financiera Yoselin Paniagua afirmó que muchas personas están optando por mantenerse en la informalidad debido al aumento de los costos operacionales y financieros.
Indicó que las principales inquietudes de los comerciantes están relacionadas con los impuestos, las entidades bancarias más recomendables y las maneras de reducir estos fiscales.
Paniagua explicó además que numerosos pequeños negocios presentan bajos niveles de organización y dependen directamente de sus propietarios para operar. Detalló que implementar un sistema de facturación electrónica puede costar entre 200 y 800 dólares, dependiendo del software utilizado.
Asimismo, señaló que las mipymes enfrentan dificultades adicionales como altos impuestos, competencia desleal, inflación del dólar, elevados costos de servicios y constante rotación de personal. “Cuando un negocio no logra adaptarse, corre el riesgo de desaparecer, en especial si no se realmente se está siendo rentable”, concluyó Paniagua.
Por su lado, la licenciada Anylis Castro, contadora y abogada especializada en contabilidad tributaria, aseguró que la cantidad de comerciantes buscando asesoría ha aumentado considerablemente a raíz de la implementación de la Ley de Facturación Electrónica y los comprobantes electrónicos (E-CF).
Hidalgo Castro indicó que muchas mipymes todavía presentan limitaciones en conectividad, digitalización y capacitación tecnológica, situación que, según explicó, quedó reflejada en las prórrogas otorgadas por las autoridades fiscales.
Detalló que los costos de implementación pueden variar desde unos US$300 hasta más de US$7,000, dependiendo del tamaño y las necesidades de cada empresa, aunque recordó que la DGII también ofrece una opción gratuita cuyo proceso de certificación ronda los US$45.
Advirtió además que las empresas que no se adecuen a la modalidad de comprobantes electrónicos podrían enfrentar sanciones, limitaciones operativas y dificultades para emitir facturas válidas ante la DGII.
La facturación electrónica consiste en emitir comprobantes fiscales digitales registrados automáticamente ante la DGII, sustituyendo gradualmente las tradicionales facturas impresas en papel. Según las autoridades tributarias, el sistema busca modernizar los procesos fiscales, reducir errores y facilitar el cumplimiento tributario.
SAN PEDRO DE MACORÍS
En San Pedro de Macorís, pequeños comerciantes también manifestaron preocupación y desconocimiento sobre la implementación obligatoria de la facturación electrónica impulsada por la DGII.
Rafael García, propietario de un colmado, sostuvo que los pequeños negocios enfrentan múltiples desafíos para mantenerse operando, por lo que considera que esta disposición representa una nueva carga económica.
“Estamos enfrentando el alza de precios y ahora también tendremos que pagar servicios contables y tecnológicos; eso prácticamente nos impulsa a cerrar”, expresó.
Mientras que Miriam Santana, administradora de una ferretería, explicó que ha escuchado sobre la facturación electrónica, aunque todavía no la implementan debido a que esperan orientación de su asesor contable.
En tanto, Máximo De Jesús, propietario de una pequeña cafetería, afirmó que desconoce completamente el nuevo sistema y que era la primera vez que escuchaba sobre la facturación electrónica.
Sobre el tema, el licenciado Julio César Concepción, asesor en asuntos financieros, explicó que la implementación de los Comprobantes Fiscales Electrónicos (E-CF) representa un cambio importante para las mipymes por los retos tecnológicos y administrativos que implica, aunque aseguró que también traerá beneficios significativos.
Indicó que la facturación electrónica permitirá automatizar procesos administrativos, reducir errores y evitar el incumplimiento tributario ante la DGII, además de disminuir gastos en papel, impresión y almacenamiento físico.
Concepción advirtió que el incumplimiento de la Ley 32-23 podría generar multas de entre cinco y 30 salarios mínimos, cierres temporales de negocios y la pérdida de validez fiscal de facturas emitidas fuera del sistema autorizado.

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